7 pasos para elegir el carrito de bebé

cómo elegir carrito bebé

El carrito del bebé menor de seis meses tiene un respaldo completamente reclinable.

El carrito habrá que comprarlo en función de la edad, peso y movilidad del bebé

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

Dar la bienvenida al nuevo miembro de la familia requiere de una inversión importante. Uno de los objetos que no puede faltar en esta lista es el carro para llevar al pequeño a todas partes. En este artículo, los expertos nos cuentan cómo elegir el carrito de bebé más adecuado y en qué aspectos hay que fijarse a la hora de comprarlo.

"Todos los carritos de bebé comercializados en la Unión Europea deben cumplir con unos requisitos de seguridad y no poner en riesgo la integridad de los menores. De esta manera, contendrán los datos de la empresa responsable del producto y, además cumplirán con las normas UNE-EN 1888-2019, que debe aparecer en el etiquetado", explican desde el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid. "Esta norma incluye una serie de requisitos relativos a los materiales con que están fabricados, la construcción, la resistencia mecánica y el etiquetado", añaden.

Es importante tener en cuenta en qué etapa de crecimiento se encuentra el niño para comprar la que más se adapte a sus necesidades. Por ello, los profesionales apuntan que "todas las piezas que componen los carros o sillas infantiles tienen que ser suficientemente resistentes para no romperse y evitar que los sistemas de retención y frenado puedan partirse, poniendo en riesgo al niño".

Consejos para comprar un carro de bebé

Desde el Portal del Consumidor aportan una serie de recomendaciones a la hora de comprar este objeto:

  • Revisar los tipos de coches, capazos y sillas según el peso, la edad y la capacidad del niño para sentarse, moverse o levantarse.
  • Comprobar los sistemas de retención que lleva el carrito, puede ser un cinturón y una tira de entrepierna o un arnés integral. Además, el apoyabrazos y la barra de seguridad delantera tienen que estar acolchados.
  • En la misma línea que el punto anterior, los sistemas de retención se tienen que ajustar "de manera sólida y fiable" al cuerpo del niño. El adulto tiene que poder abrochar y desabrochar fácilmente.
  • Asegurarse de que el carrito dispone de un freno "de fácil utilización que bloquee por completo las ruedas”. "Es obligatorio que los frenos se encuentren al menos en dos de las ruedas", concretan.
  • Para los menores de seis meses, el carrito de bebé tendrá que tener un respaldo rígido y completamente reclinable.
  • Hay que ver que el carrito no se doble cuando el niño está sentado en él. En este sentido, tendrá que tener un mecanismo de bloqueo que se accione cuando la silla esté abierta.
  • Cuando el niño crezca y llegue al reposapiés del carrito, es recomendable regularlo para que no le moleste.

Tipos de carritos de bebé

En cuanto a los tamaños, se suelen dividir en:

  • Capazos pequeños: su longitud es de 800 milímetros o menos y están diseñados para bebés que no se pueden sentar por sí solos, girarse o levantarse. El peso máximo de estos niños tiene que ser de 9 kilos.
  • Capazos grandes: en este caso, la longitud es superior a los 800 milímetros y se deben utilizar a partir de los seis meses y hasta los 15 kilos.

Para comprar una silla de bebé para el coche también hay que revisar las medidas y edad del bebé.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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