Causas de los granos de pus en la piel

Causas de los granos con pus en la piel

¿Tienes granos con pus en la piel y no sabes por qué?

Redacción Apoteka
Se lee en 4 minutos

A cualquier edad, los granos de pus en la piel se convierten en una verdadera molestia. No solo son antiestéticos, sino también dolorosos. Además, un tratamiento inadecuado puede complicar tu salud y dejarte cicatrices.

También se les conoce como abscesos cutáneos. Como afección común, suele desaparecer por sí sola en pocos días o con ayuda de tratamientos tópicos de venta libre en las farmacias. Entre estos productos están, por ejemplo, las pomadas que contienen nitrofural, bacitracina y neomicina.

Pero no siempre es tan sencillo de remediar. Hay casos más severos en los que la atención médica resulta indispensable y solo pueden curarse con antibióticos o realizando un procedimiento llamado desbridamiento quirúrgico.

Si quieres saber qué hacer cuando te salgan granos de pus o experimentes un brote, mejor sigue leyendo. Abordaremos el tema más allá de una simple afección de la piel y te diremos qué hacer y cuándo deberías preocuparte.

¿Qué causa los granos de pus?

Los granos de pus son pequeñas protuberancias dolorosas de color rojo, que contienen una sustancia espesa y blanca (pus), compuesta por glóbulos blancos muertos y bacterias.

Estas protuberancias pueden aparecer en cualquier parte y en zonas muy delicadas del rostro, como es el caso de los granos en el párpado. También, pueden salir en los brazos, espalda, piernas y el resto del cuerpo.

En general, son consecuencia de diversas condiciones médicas, entre ellas: acné, foliculitis, infecciones bacterianas, hongos, virus, heridas menores, entre otras.

Clínicamente, los granos de pus son una infección de la piel y su gravedad depende de la profundidad y los microorganismos involucrados. Saber qué tipo de absceso cutáneo se padece es fundamental para determinar el tratamiento a seguir.

¿Por qué nos salen granos de pus en la piel?

Los granos de pus son una respuesta del sistema inmunológico ante la presencia de agentes patógenos o irritantes en la piel. Estas son las causas más comunes:

  • Infecciones bacterianas: aparecen por la presencia de bacterias como Staphylococcus aureus o el Streptococcus pyogenes. Las infecciones bacterianas suelen inflamarse con rapidez y son muy dolorosas. En estos casos es imperativo buscar ayuda médica.
  • Foliculitis: se trata de una inflamación de los folículos pilosos. Es bastante común después del afeitado, la fricción de la ropa ajustada o al nadar en piscinas con agua contaminada.
  • Heridas o lesiones menores: las picadas de insectos, cortes o raspaduras, en ocasiones, se convierten en la puerta de entrada para las bacterias que ocasionan los abscesos cutáneos.
  • Acné: es más usual en la edad adolescente y se caracteriza por la formación de granos, espinillas y abscesos. Aparece, sobre todo, cuando la piel tiene exceso de grasa.
  • Hidradenitis supurativa: es uno de los más graves. De acuerdo con Mayo Clinic, se trata de una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las glándulas sudoríparas, ocasionando bultos dolorosos en partes donde roza la piel, como las axilas y la ingle.
  • Infecciones por hongos: algunas infecciones por hongos, como la tiña, pueden causar abscesos cutáneos.

Tipos de granos en la piel

Existen diferentes tipos de granos, cada uno con sus propias características. Conocerlos es importante para el diagnóstico y tratamiento a seguir:

  • Espinillas: son pequeños bultos que se forman cuando se obstruyen los poros de la piel por exceso de sebo y células muertas.
  • Pústulas: son lesiones más graves, asociadas con infecciones bacterianas.
  • Pápulas: se trata de protuberancias causadas por reacciones alérgicas, picaduras de insectos u otras afecciones cutáneas.
  • Quistes: clínicamente, son bolsas que se encuentran debajo de la piel y no solo tienen pus, también suelen contener sangre y agua. Son consecuencia de infecciones, bloqueo de glándulas sebáceas o afecciones dermatológicas.
  • Vesículas: este diagnóstico se refiere a pequeñas ampollas superficiales llenas de líquido. Se originan por quemaduras, reacciones alérgicas o virus, como la varicela. No contienen pus, salvo que estén infectadas. Si se infectan, pueden dejar cicatrices para toda la vida.

¿Cómo curar los granos y cuidar los folículos en el cuerpo?

La prevención es la clave para tener una piel sana y libre de granos de pus. Si tienes protuberancias o abscesos dolorosos, que empeoran, se repiten o te generan otros efectos como fiebre y malestar, debes buscar atención médica en cualquiera de estas situaciones.

Solo un especialista sanitario podrá indicar el mejor tratamiento para curar los granos.

Ahora bien, lo que sigue son recomendaciones generales para cuidar tu piel:

  • Realiza una rutina de limpieza: si sufres de acné, lava la piel con un jabón suave y agua tibia. Se aconseja hacerlo dos veces al día y después de sudar. La piel no debe frotarse, porque esto puede irritarla.
  • Exfolia con suavidad: es fundamental exfoliar la piel, por lo menos, una vez a la semana. Esto ayuda a eliminar las células muertas y mantener libres los poros.
  • Usa medicamentos tópicos: una vez que han aparecido los granos, consulta a tu médico de confianza sobre el uso de pomadas con peróxido de benzoilo o ácido salicílico para eliminar las bacterias y reducir la inflamación.
  • Hidrátate: parte de cuidar la piel incluye beber agua, por lo menos un litro cada día. Es una acción que contribuye a hidratar la piel.

Es común que aparezcan granos en la piel. Pero, cuando hay presencia de pus, debes prestar mayor atención para evitar complicaciones.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.



Te puede gustar