Alimentación en embarazadas: claves y consecuencias de una mala dieta

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La alimentación en embarazadas debe basarse en un tercio de grasas y mitad hidratos de carbono.

Se recomienda una dieta completa para que tanto la madre como el bebé gocen de buena salud

Redacción Apoteka
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Llevar una alimentación saludable y completa es imprescindible para tener una buena salud, y esta se vuelve más importante cuando se está embarazada. Y es que durante esta etapa se come por dos y por lo tanto, la madre debe proveer su hijo todas las sustancias nutritivas que necesita para desarrollarse correctamente, además de garantizar su propia salud.

Así, la nutrición es una de las principales preocupaciones durante el embarazo y hay muchos mitos o consejos erróneos a su alrededor, por lo que es recomendable informarse siempre con fuentes fiables y pedir consejo al médico, nutricionista o farmacéutico.

¿Cómo afecta una dieta errónea en el embarazo?

El primer paso es entender que la cuestión no es simplemente comer más cantidad, si no que es también hay que tener en cuenta la calidad de la dieta. En este sentido, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos explican que una dieta cuantitativamente insuficiente produce una desnutrición en la madre, aunque en el niño sea una consecuencia más rara. Esto se debe a que cuando la alimentación materna no es suficiente, el bebé obtiene las sustancias nutritivas que necesita de los propios tejidos de la madre.

A su vez, una dieta escasa puede aumentar la probabilidad de sufrir un aborto o experimentar un parto prematuro, ya que está científicamente comprobado que un peso bajo del recién nacido es una de la causas de estos problemas en el embarazo. Una escasez de nutrientes también puede provocar anomalías congénitas en el feto y retrasar su desarrollo mental.

En el caso de que la embarazada lleve una dieta “cuantitativamente excesiva” puede ocasionar trastornos digestivos, además de favorecer complicaciones durante los meses de embarazo y en el parto.

En el caso de que se siga una dieta “cualitivamente inadecuada” puede ocasionar carencias de las distintas sustancias nutritivas, como por ejemplo la anemia de la embarazada, debida casi siempre a déficit de hierro o, más raramente de ácido fólico.

Consejos para una dieta completa en embarazadas

Así, desde el Cgof recopilan los puntos imprescindibles que debe cumplir la dieta de una persona embarazada.

  • Aumentar las calorías. La ingesta debe ser suficiente para permitir el crecimiento del niño, de la placenta y los tejidos maternos. También hay que tener en cuenta que la madre tendrá un gasto calórico más elevado, debido a los movimientos en estado avanzado de gestación.
  • Tener una suplementación de proteínas. Se deben ingerir cantidades adicionales de alimentos con proteínas como la leche, legumbres, carne, pescado y huevos.
  • Contar con una suplementación de hierro. Este aporte solo será necesario en caso de mujeres con antecedentes de anemia o de frecuentes embarazos.
  • Controlar grasas e hidratos. Las grasas deben ser un tercio del valor calórico total, mientras que se aconseja que los hidratos de carbono sean la mitad.
  • Evitar los fritos y ultraprocesados. Desde el Colegio de Farmacéuticos aconsejan priorizar los alimentos naturales preparados de la forma más sencilla, crudos y asados o cocidos mejor que fritos.
  • Hidratarse correctamente. Los expertos recuerdan beber de 2 a 2,5 litros de agua al día.
  • Ingerir ácidos grasos poliinsaturados omega-3 como mínimo 200 mg/día. Estos ácidos grasos esenciales se obtienen de alimentos como el pescado de agua fría, por ejemplo atún, el salmón y la caballa. También se obtiene de vegetales de hoja verde, el aceite de semillas de linaza, nuez, semillas de chía y ciertos aceites vegetales.
  • Consumir cereales, frutas, verduras y legumbres de forma diaria.
  • Aumentar la ingesta de productos ricos en fibra. El estreñimiento es un problema que afecta a muchas mujeres embarazadas y que aumenta según progresa la gestación, por lo que se recomienda tomar alimentos ricos en fibra para mejorar el tránsito por el aparato digestivo.
  • Realizar cinco comidas al día.

Alimentos no recomendados en embarazadas

Otro de los puntos a tener en cuenta para seguir una alimentación adecuada en embarazadas es eliminar por completo el alcohol, ya que hay numerosos estudios que señalan que el bebé podría tener consecuencias negativas. A su vez, desde el Ministerio de Sanidad señalan una serie de alimentos que no están recomendados en este etapa de la vida.

  • Especias
  • Bebidas estimulantes como el café o el té
  • Sal (se recomienda disminuir su uso en las mujeres sanas)
  • Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda, siempre que no estén hechos con leche pasteurizada.
  • Brotes crudos (soja, alfalfa…)
  • Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo
  • Carne/pescado crudo o poco hecho
  • Productos cárnicos loncheados envasados. También se debe evitar el consumo de productos cárnicos crudos curados, si no se está inmunizada frente a la toxoplasmosis
  • Patés refrigerados
  • Sándwiches envasados y otros alimentos preparados que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados
  • Zumos envasados no pasteurizados

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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