Dieta disociada: ventajas, desventajas y cómo funciona

dietas para adelgazar

En una dieta disociada no se permite ingerir ciertos alimentos en una misma comida.

Se puede comer de todo pero hay que saber cómo combinar los alimentos correctamente

Sara Cabrero
Se lee en 3 minutos

Una dieta disociada es aquella en la que no se permite ingerir ciertos alimentos en una misma comida con el objetivo de facilitar la digestión y no engordar. La dieta disociada de Hay, el régimen de Shelton, la dieta del ejército israelí, la de Montignac, la de las tres columnas, la antidieta, la de Kohnlechner o la de Marianne Laconte pertenecen a este grupo de dietas para adelgazar.

Así, la principal recomendación en una dieta disociada es la de no mezclar hidratos de carbono y proteínas por la competencia que se establece entre dos alimentos por la misma enzima. Una teoría que cuestiona la farmacéutica Eva Gimeno en Elsevier, pues advierte de que "en la mayoría de los alimentos coexisten cantidades importantes de ambos grupos de macronutrientes".

"Hay que considerar, por ejemplo, que el pan es un alimento hidrocarbonado, sin considerar que contiene entre un 7-8 por ciento de proteínas, y que la leche es un alimento proteico, aunque realmente contiene más hidratos de carbono (5 por ciento, en forma de lactosa) que proteínas (3,5 por ciento)", señala.

Y, aunque reconoce que en este tipo de dieta se puede comer de todo, insiste en que la misma está basada en conceptos "totalmente erróneos" porque el aparato digestivo está preparado para digerir ambos macronutrientes de forma simultánea.

No obstante, Lina Robles, jefa del Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital Universitario La Zarzuela, defiende que la dieta disociada "es una dieta "que no excluye casi ninguna comida de la tabla de alimentos permitidos". Un argumento con el que también coincide Gimeno, quien destaca que es precisamente por ello que este tipo de nutrición es un éxito en personas acostumbradas a comer desordenadamente y en exceso.

Consejos para seguir una dieta disociada

Desde Sanitas insisten en que esta dieta es más fácil de seguir que otras y, en consecuencia, evita que la moral decaiga tras los primeros días. Además, recuerdan cuáles son las reglas básicas de la dieta disociada:

  • Prohibido mezclar proteínas con hidratos de carbono
  • No se pueden mezclar proteínas con almidón
  • Evitar comer fruta sola con el estómago vacío
  • No combinar frutas ácidas con frutas dulces
  • Eliminar los límites de las cantidades de alimentos que puedes consumir
  • Solo se puede beber agua
  • Evitar consumir alcohol y café

Por otro lado, se permite comer carne y pescados en todas sus variantes cocinados a la plancha o al vapor. Con los productos lácteos, lo preferible en esta dieta es consumirlos de tipo light, y siempre a media mañana o a media tarde. Por último, sobre los frutos secos, se aconseja tomarlos solos y en los mismos horarios que los lácteos.

En conclusión, resume la experta, la principal ventaja de este tipo de dietas es la permisividad que ofrecen en cuanto a los tipos de alimentos que puedes consumir. "El único requisito que se te pide a cambio es que seas inteligente a la hora de combinar los alimentos", incide.

Con todo, subraya la importancia de acudir a un nutricionista antes de empezarla, ya que él sabrá cómo adecuarla a tus características, y realizar ejercicio físico mientras se realiza para alcanzar las metas de forma más rápida y efectiva.

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