Dieta macrobiótica: ventajas, desventajas y cómo funciona

dieta macrobiótica

La cebada es uno de los principales componentes de la dieta macrobiótica.

La dieta macrobiótica se basa en el consumo de granos enteros, verduras y vegetales marinos

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

¿Has oído hablar alguna vez de la dieta macrobiótica? Es otra de las opciones que algunas personas utilizan para adelgazar. ¿Realmente funciona este régimen? ¿Qué eficacia científica tiene la dieta macrobiótica? Vamos a averiguarlo en el siguiente texto.

“La dieta macrobiótica se define como una manera de comer basada en el principio de equilibrio del Yin y el Yang. Se basa en la búsqueda del equilibrio físico y emocional a través de la nutrición”, indica el Ministerio de Sanidad en su informe técnico ‘Eficacia y seguridad de la dieta macrobiótica‘.

Según explican los expertos, esta fórmula consiste en el consumo de alimentos teniendo en cuenta sus nutrientes, componentes y aporte calórico. Tal y como describe la dieta, la finalidad es mejorar, controlar y curar enfermedades como el cáncer, complicaciones de la diabetes o inflamaciones intestinales, entre otras.

Ventajas y desventajas de la dieta macrobiótica

Consideramos necesario empezar por la principal desventaja: no hay demostración científica de que la dieta macrobiótica sea saludable y prevenga enfermedades. Es la principal conclusión del documento emitido por Sanidad y revisado por numerosas instituciones sanitarias. En él se analizan varios estudios de esta dieta y no se encuentra eficacia y seguridad suficiente para recomendarla con garantías.

Entre sus ventajas, quienes apuestan por ella citan las siguientes:

  • Reduce la grasa y el colesterol.
  • Ayuda a bajar el peso corporal.
  • Disminuye la presión arterial y las posibilidades de contraer enfermedades cardiacas.
  • Reduce la aparición de algunos tipos de cáncer asociados al consumo de grasas.

Además, desde Sanidad alertan del “potencial daño” de la dieta Zen macrobiótica llevada al extremo o su riesgo de ocasionar dolencias o situaciones clínicas desfavorables en determinadas poblaciones, incluida la pediátrica.

En este mismo sentido, el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) ha alertado en varias ocasiones del aumento de pseudoterapias que dicen curar su enfermedad y menciona la dieta macrobiótica como una de ellas.

Alimentos incluidos en la dieta macrobiótica

Desde el Western New York Urology Associates señalan los alimentos que componen la dieta macrobiótica. Concretamente, estos especialistas apuntan que las proporciones son:

  • 50-60 por ciento granos enteros (cebada, arroz integral, trigo negro, maíz o avena)
  • 25-30 por ciento verduras (brócoli, col de Bruselas, calabacines, zanahorias o coliflor)
  • 5-10 sopas
  • 5-10 legumbres y vegetales marinos (frijoles aduki, garbanzos, lentejas verdes, agar-agar, arame o dulse)

Lo característico de este régimen es que no permite comer carne, lácteos e incluso algunas frutas y verduras. Por el contrario, las nueces, las semillas y el pescado blanco están permitidos de dos a tres veces a la semana. Además, no permite tomas suplementos de vitaminas y minerales, las comidas tienen que ser preparadas con técnicas especiales y no se aconseja usar el microondas ni la electricidad para cocinar; y es mejor si los alimentos son orgánicos.

“La premisa de esta dieta es que la dieta moderna occidental es la causa de muchas enfermedades, incluyendo cáncer. Los partidarios de la dieta macrobiótica creen que consumir una dieta principalmente vegetariana con alimentos enteros, no procesados, que también sean nativos del entorno de una persona, conllevará a una salud mejorada y mayor felicidad”, subrayan desde la sociedad americana.

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