Lactancia mixta: combinar el pecho con el biberón

Alimentación del lactante

Consiste en mezclar la lactancia materna con tomas de leche de fórmula.

Es una solución cuando la madre no produce suficiente leche o el bebé no se engancha al pecho

Sara Cabrero
Se lee en 3 minutos

Nos referimos a la lactancia mixta cuando la lactancia materna se combina con tomas de leche de fórmula o con comidas completas administradas con biberón. Aunque la alimentación ideal del recién nacido es la leche materna, hay determinadas circunstancias en las que es imposible mantenerla, ya sea por cuestiones médicas, incompatibilidad con el trabajo o por el deseo de la madre de optar por otro tipo de nutrición.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) coinciden en que la lactancia materna debe ser exclusiva durante los seis primeros meses, y complementada con alimentos distintos a la misma a partir de esa edad. No obstante, incluso en esta etapa la leche materna continúa siendo el alimento principal, pudiéndose conservar la misma como tal hasta que el niño cumpla dos años.

Blanca Garrido García, neonatóloga del Servicio de Pediatría del Hospital de Manises, explica que "la mayoría de las veces" las familias recurren a este método por falsas creencias sobre el establecimiento y curso de la lactancia, o en malas experiencias en lactancias previas.

Por ello, alerta de que los profesionales de la salud deben asegurarse de cuál es el motivo que hay detrás de esta elección y, si finalmente apuestan por ella, apoyarles y aconsejarles para llevarla a cabo de la forma más adecuada.

Con todo, advierte de que en la lactancia mixta lo más conveniente es que siempre se ofrezca primero el pecho y después el suplemento de leche artificial, que puede darse de diferentes formas.

Beneficios e inconvenientes de la lactancia mixta

Ana María Román Guindo, jefa de la Sección de Ginecología del Hospital Universitario La Moraleja, insiste en que hay que escoger la lactancia mixta cuando "no queda más remedio".

Sin embargo, defiende que es una solución cuando la madre no produce suficiente leche como para alimentar al bebé o éste no se engancha correctamente al pecho. Igualmente, reconoce que algunas mujeres solo disponen de unas horas para amamantar y puede ser complicado llevar a cabo este sistema. Así, argumenta que este método:

  • Es una solución cuando no se puede dar el pecho de forma exclusiva
  • Es mejor que recurrir únicamente a la leche artificial
  • Cubre las necesidades emocionales, fortaleciendo el vínculo madre-hijo
  • Aporta los nutrientes adecuados a lactantes con necesidades especiales, como podría ser en algunos casos de lactancia múltiple
  • Es la vía más beneficiosa para madres que tienen unos factores laborales, sociales y familiares especiales

Por otro lado, puntualiza que sus principales inconvenientes son:

  • Sobrealimentar al bebé por medio de suplementos, ya que tan solo un pediatra puede determinar si está ganando suficiente peso
  • El pequeño puede rechazar el pecho y tomar solo el alimento artificial, ya que la succión del biberón es más fácil y constante

En este último punto, Garrido García detalla que "es muy importante hacer un número suficiente de tomas para que la producción láctea no se vea afectada" y garantizar así el éxito de la lactancia mixta. Asimismo, añade que hay que cerciorarse de que se administra la suplementación adecuada con leche de fórmula sea, teniendo en cuenta "cada circunstancia y cada bebé".

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