¿Ojos rojos e irritados? El baño ocular puede calmarte

baño ocular

Se puede realizar un baño ocular hasta tres veces al día, según la necesidad.

El baño ocular está destinado a aliviar síntomas como el enrojecimiento del ojo, la irritación o el estrés visual

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

¿Alguna vez has bañado y limpiado tus ojos? Puede resultar una pregunta singular, pero no es disparatada. Nuestros ojos están sometidos de manera diaria a factores ambientales perjudiciales para nuestra salud como la calima, los humos, las alergias, las inflamaciones o los cuerpos extraños que se introducen en ellos. Para combatirlos existen los baños oculares, los farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife (COF Tenerife) explican cómo hacerlos y qué necesitamos para esta limpieza.

“Un baño ocular son disoluciones acuosas estériles que están destinadas a limpiar o bañar el ojo“, afirma la farmacéutica Vanesa Murcia Cobos. “Contiene activos que son principalmente de tipo antisépticos o suero fisiológico, también puede contener ingredientes astringentes y refrescantes”, añade.

¿Cuándo hacer un baño ocular?

Los expertos recomiendan hacer un baño ocular si se tiene cualquiera de las siguientes patologías:

  • Irritación ocular
  • Estrés visual
  • Ojo rojo
  • Sensibilidad a la luz
  • Intolerancia a las lentillas o lentes de contacto
  • Quemazón y picor de ojos
  • Ojo seco (por ambientes secos, polución…)
  • Presencia de cuerpos extraños
  • Cansancio ocular
  • Visión borrosa
  • Alergias
  • Ojos pegados por las mañanas
  • Enrojecimiento por el cloro

Se pueden hacer entre uno y tres baños oculares cada día. En las farmacias dispensan el líquido y la bañera ocular para llevar a cabo todo el proceso.

¿Cómo hacer un baño ocular?

A continuación, la farmacéutica Vanesa Murcia Cobos indica cuáles son los pasos a seguir para hacer un baño ocular y limpiar y calmar los ojos congestionados:

  1. Lo primero de todo es lavarse bien las manos para eliminar las posibles bacterias que podamos tener.
  2. Después, hay que poner agua hervida en la bañera ocular para desinfectarla y que esté lo más limpia posible para el baño.
  3. Mientras se hace el paso dos, se aconseja echar un poco del líquido que vayamos a utilizar en una torunda de algodón y limpiar la zona de los párpados y las pestañas para evitar así cualquier resto de residuo o polvo.
  4. Hay que vaciar la bañera de agua y rellenarla con el líquido, inclinar la cabeza ligeramente hacia delante y encajar la bañera ocular en la órbita del ojo.
  5. El siguiente paso es inclinar la cabeza hacia atrás, mantener el ojo abierto e intentar moverlo en todas las direcciones posibles para poder así empapar toda la superficie ocular. Esto durará de 30 a 40 segundos.
  6. Una vez que ha pasado el tiempo, se retira la bañera. Eliminamos el líquido sobrante del ojo y desechamos el líquido que nos queda de la bañera.

Es importante que no se utilice el líquido sobrante para el otro ojo ni que se devuelva lo restante al recipiente. “Cada bañera ocular está destinada a un solo paciente“, subraya la especialista. Otra opción es hacer un baño ocular con gotas que se echan directamente en el ojo. En este caso, hay que verter 3 o 4 gotas en el ojo cuando se considere necesario.

Si se necesita una limpieza de párpados porque se tiene blefaritis o un orzuelo, lo mejor es emplear gasas estériles empapadas de la solución y dejarlas en los ojos durante unos minutos.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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