Los riesgos para la salud de usar gafas de sol no homologadas

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El 93 por ciento de las gafas de sol no homologadas provocan daños en la visión.

La irritación, el enrojecimiento y el lagrimeo son síntomas que ponen en alerta sobre el daño ocular

Sonia Navarro
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La llegada del buen tiempo hace que las gafas de sol se conviertan en el complemento perfecto de estos meses. Unas gafas que protegen a los ojos de los rayos ultravioleta y que deben seguir unas pautas muy estrictas de calidad y homologación. En el caso contrario, los riesgos para la salud y el peligro al usar gafas de sol no homologadas son muy altos.

Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, recogido por la Asociación Española de Optometristas, el 90 por ciento de las gafas de sol que se venden fuera de los puntos autorizados para su venta no protegen los ojos adecuadamente de las radiaciones solares. Además, un 93 por ciento de estas gafas son dañinas para la visión.  Los datos de la Asociación Española de Optometristas recogen que “un 45 por ciento de la muestra analizada provoca visión defectuosa, un 26 por ciento no pueden ser utilizadas para la conducción y un 57 por ciento provoca desviaciones oculares indebidas y somete al ojo a un maltrato que puede generar importantes patologías”.

Los especialistas explican que el color oscuro de estas gafas “no está relacionado con la protección frente a los rayos UV, solamente disminuyen la cantidad de luz que llega al ojo”. Por lo tanto, recalcan que estas gafas no realizan ninguna función de protección ocular ni de filtro de las radiaciones.

Daños oculares tras usar gafas no homologadas

También explican que “cuando utilizamos una lente de sol sin filtro homologado, la pupila se dilata por la sensación de oscuridad que produce la gafa de sol en nuestro ojo. Haciendo así que los rayos UV puedan entrar en mayor cantidad sin barreras en el ojo. Por ello, es incluso más peligroso usar gafas de sol sin filtro UV que no usar ninguna gafa de sol. Todo ello puesto que nuestra pupila puede contraerse y disminuir el paso de luz UV a nuestro ojo”.

Un peligro para la salud ocular que puede alertar del daño que está provocando con enrojecimiento, irritación, lagrimeo, así como una sensación molesta de arenilla.

Por eso recomiendan que “la compra de las gafas sea en un establecimiento sanitario de Óptica. La elección de las gafas debe estar relacionada con el uso de estas, así como estar adaptadas a la percepción visual de cada persona”.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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