Seis consejos para usar un sacaleches de forma correcta

alimentación bebé

Da igual qué tipo de sacaleches elijas, la extracción debe ser indolora.

Antes de usar cualquier sacaleches, es importante estimular el pecho para mejorar la extracción

Sara Cabrero
Se lee en 3 minutos

La leche materna proporciona todos los nutrientes que un bebé necesita. Los profesionales sanitarios defienden que aporta innumerables ventajas para la salud, el crecimiento y el desarrollo de los niños. Además, coinciden en que disminuye el riesgo de gran número de enfermedades agudas y crónicas. No obstante, hay situaciones sociales, como la incorporación de la mujer al trabajo, que impiden continuar con este método. Pero no te agobies, si no quieres recurrir a la leche de fórmula todavía puedes usar el sacaleches para seguir amamantando a tu recién nacido.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), la lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses de vida y, a partir de ahí, introducir gradualmente el resto de alimentos de forma complementaria. Para no renunciar a ello, en este artículo de Apoteka te contamos cómo usar estos aparatos.

¿Cómo usar el sacaleches?

Da igual qué tipo de sacaleches elijas, la AEP indica que la extracción debe ser indolora y el pezón nunca ha de rozar las paredes del embudo durante el bombeo. Para que la extracción sea más sencilla, es importante que estimules el pecho y sigas estos pasos con las manos limpias y la zona higienizada:

  • Masajear el pecho hacia la caja torácica (costillas), usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto y cambiar de zona después de unos segundos
  • Frotar el pecho cuidadosamente hacia el pezón de modo que produzca un cosquilleo
  • Sacudir ambos pechos suavemente inclinándose hacia delante

Unos movimientos que, en cambio, no deben confundirse con:

  • Apretar el pecho, ya que puede causar hematomas
  • Resbalar las manos sobre el pecho, porque puede causar irritación en la piel
  • Realizar tirones desde el pezón, pues ello puede dañar los tejidos

Una vez hayas estimulado la producción de leche, tienes que proceder a la extracción de la misma en cada pecho hasta que el flujo de leche se haga más lento. Un proceso que se puede repetir en dos o tres ocasiones. No te preocupes si ves que la leche cada vez sale más despacio, es normal. “El flujo de leche generalmente se enlentece más pronto la segunda y tercera vez, a medida que los reservorios se van drenando”, explican los especialistas.

Se trata de un procedimiento que suele durar entre 20 y 30 minutos al principio, un tiempo que puede ser menor si la producción de leche ya está establecida.

Para ello, busca un lugar silencioso y privado donde te sientas cómoda para usar la bomba. Además, puedes realizar ejercicios de relajación y varias inspiraciones profundas, escuchar música suave o ver la televisión.

Tipos de sacaleches

Tras agotar el periodo de baja maternal, recuerda que puedes llevarte el sacaleches al trabajo, extraerla allí y conservarla hasta que tu pequeño la consuma. Estas son las diferentes formas de extracción que existen:

  • Extracción manual
  • Extracción con sacaleches manual
  • Extracción con sacaleches eléctrico

La AEP explica que los sacaleches manuales son los más económicos. Además, son fáciles de transportar, ya que son pequeños y pesan poco. No obstante, advierten de que requieren de “cierta práctica” por parte de la madre. Se aconsejan para lactancias establecidas y extracciones fuera de casa.

Por otro lado, puedes encontrar dos tipos de sacaleches eléctricos: dobles o individuales. Los primeros son los más eficaces y también los más caros, pues son los que menos tiempo de extracción requieren, aunque son grandes y aparatosos. Son idóneos para prematuros u hospitalizados. Mientras, los sacaleches eléctricos individuales son más pequeños y fáciles de llevar y, como los anteriores, se recomiendan para lactancias establecidas y extracciones fuera de casa.

En ningún caso, aconsejan utilizar el sacaleches manual “de pera”, que consisten en una perilla de goma unida a un embudo de plástico que se adapta el pecho. “Son poco eficaces, no se puede asegurar su esterilización y la recogida de leche que permiten es difícil”, alertan.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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