Alimentos que alteran el sabor de la leche materna

Leche materna

La leche materna aporta la cantidad exacta de vitaminas y nutrientes necesarios para el bebé

Aunque no hay alimentos prohibidos durante la lactancia, algunos alteran el sabor de la leche materna

Sara Cabrero
Se lee en 4 minutos

La leche materna es el mejor alimento que puede haber para el lactante. Aporta proteínas y nutrientes esenciales para su crecimiento y desarrollo. Por ello, es importante que la madre cuide la dieta durante la lactancia, pues lo que coma influirá en el sabor y olor de su leche.

Aunque las mujeres no encuentren alimentos peligrosos o contraindicados mientras amamantan, sí hay determinados productos que pueden alterar el sabor de la leche e, incluso, afectar a la digestión del bebé. Te desvelamos cuáles son en las siguientes líneas.

Alimentos que cambian el sabor de la leche materna

“Alimentar al bebé con leche materna es sin duda lo más beneficioso que existe”, dice Susana Ares Segura, coordinadora del Área de Lactancia Materna del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP). “Es el alimento ideal, completo y saludable para recién nacidos y niños menores de dos años, ya que aporta las cantidades exactas de grasas, azúcares, agua, proteínas y vitaminas que el niño necesita para crecer y desarrollarse”, defiende.

Aunque no es necesario evitar ningún alimento de antemano porque cambie el sabor de la leche o produzca gases, sí puede darse el caso de que el bebé rechace el pecho en alguna ocasión porque ha cambiado el sabor de la leche materna. “Es decisión de la madre evitar o no el alimento en cuestión”, apunta.

“Algunos alimentos de sabor más fuerte pueden alterar el sabor de la leche materna, pero cada pequeño es diferente, y puede aceptarlos o rechazarlos según sus gustos. Por ejemplo, el sabor a ajo puede ser atractivo para algunos y no para otros”, indica al respecto.

Alimentos que más alteran el sabor y el olor de la leche materna:

  • Ajo
  • Cebolla
  • Espárrago verde y blanco
  • Alcachofa
  • Apio
  • Coliflor
  • Col de Bruselas
  • Especias picantes (pimienta, clavo, tomillo, etc.)

Los efectos de los mismos permanecen durante un tiempo variable, en función de la intensidad y cantidad del alimento ingerido. Así, cualquiera que sea la consecuencia, desaparecerá en unas horas.

La experta solo recomienda eludir algún alimento en particular, “si la madre nota que el niño tiene molestias, como vómitos, diarreas, cólicos, o rechaza la leche”.

Dieta de la madre durante el periodo de lactancia

Durante la lactancia del bebé no es necesario comer más de lo habitual ni privarse de determinados alimentos. Únicamente se debe mantener una dieta sana y variada, evitando aditivos y contaminantes, que incluya:

  • Una base de cereales, principalmente integrales, y de legumbres.
  • Frutas y verduras.
  • Proteína magra, como pollo, huevos, pescado y carne de vacuno.
  • Grasas saludables, como aceite de oliva, frutos secos, semillas, aguacates y pescado azul (salmón o caballa).
  • No abusar de azúcares y dulces, alimentos procesados, aperitivos salados, grasas y refrescos azucarados.
  • Beber al menos 2 litros diarios de líquidos. Principalmente agua, pero también caldos o infusiones.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda evitar el consumo de algunos pescados azules como el pez espada, el atún rojo y el lucio porque eleva el riesgo de superar la ingesta máxima de mercurio permitida cuando se está alimentando a un bebé con leche materna.

Por otro lado, contraindica el consumo en grandes dosis de café, té y refrescos con cafeína porque pueden ocasionar efectos negativos en el lactante. “Beber más de tres tazas de café o té al día puede producir irritabilidad y falta de sueño en el bebé, además de inhibir la absorción del hierro en la alimentación de la madre”, señala la coordinadora de AEP, que recomienda en todo caso tomar estas bebidas “justo después de la toma de pecho”.

Respecto al alcohol, los especialistas aconsejan evitarlo o limitar su consumo durante la lactancia a cantidades “moderadas y de forma esporádica”.

Beneficios de la leche materna en la dieta del bebé

Seguir las indicaciones anteriores, subraya la experta, es “muy importante” porque el lactante se acostumbrará mejor a nuevos sabores y no los extrañará cuando a los seis meses comience con alimentos sólidos.

En este sentido, declara que es más frecuentes que los lactantes se sientan “más atraídos a probar y aceptar después nuevos alimentos, ya que están acostumbrados a los habituales cambios de sabor de la leche materna”. Por el contrario, la leche de fórmula “siempre es la misma, con el mismo sabor y olor, salvo que se cambie de marca”.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

Te puede gustar