Guía sobre quemaduras del sol en bebés para prevenirlas y tratarlas

Una mamá columpia a su hijo en el campo
Los bebés menores de 6 meses no deben exponerse al sol para evitar quemaduras solares

Las quemaduras solares en bebés deben tratarse productos con aloe vera y vitamina E

Sonia Navarro
Se lee en 3 minutos

La llegada del verano hace que se preste una mayor atención al cuidado del sol en los bebés. Aunque este debe estar presente durante todo el año, en estos meses estivales la exposición a los rayos ultravioleta aumenta. Por lo tanto, los padres y madres deben conocer perfectamente qué deben hacer y que no deben hacer con su bebé en lo que a exposición solar y quemaduras del sol se refiere.

En la farmacia se pueden encontrar diferentes protectores solares pediátricos que serán imprescindibles para el cuidado y la protección de la piel de los pequeños. Las más recomendables son aquellas de rápida absorción y con un factor de protección superior a 50. Estas deben aplicarse media antes de la exposición solar y tantas veces como requiera el pequeño.

Desde el Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza explican que aunque se aplique protector solar al pequeño se debe tener en cuenta que la ropa es el mejor escudo de protección frente a los rayos ultravioleta. Por ese motivo, aconsejan vestir al bebé con ropas de algodón puro, gorro y gafas de sol.

Tratar las quemaduras del sol en bebés

En el caso de que se produzca una quemadura por el sol en la piel del bebé, se deben seguir los siguientes pasos para tratarla:

  • Calmar la zona con agua fresca, sin utilizar jabones que puedan irritar la piel.
  • Aplicar una compresa húmeda para aliviar el malestar del pequeño.
  • Hidratar cada cierto tiempo al bebé durante los días posteriores a la quemadura.
  • Utilizar cremas hidratantes con vitamina E y aloe vera para favorecer la recuperación de la piel.

Vitamina D y bebés

En este sentido, desde el Colegio de Farmacéutico de Zaragoza explican que hasta los seis meses los bebés no deben exponerse bajo ningún concepto a la radiación solar. Deben estar muy protegidos de estas ya que su piel es extremadamente sensible y frágil.  En ese sentido, desde la Asociación Española de Pediatría recuerdan que a los menores de seis meses no se les debe aplicar fotoprotector porque no deben exponerse al sol, siempre deben estar a la sombra y con ropa apropiada que les proteja de las radiaciones.

Aun así, explican que “aunque no se les pueda poner directamente al sol, eso no significa que no le pueda dar el sol en ningún momento”. Para favorecer la producción de vitamina D aconsejan dar paseos con el recién nacido a partir de los siete o días de vida.

Sobre la producción de vitamina D en el organismo del bebé o del recién nacido, los profesionales del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza afirman que el tiempo que necesita un niño para producir toda la vitamina D que necesita es escaso, de 5 a 20 minutos, dependiendo de la ropa que lleve.

Proteger al bebé del calor

Además, indicen en que en verano es mejor no sacar al bebé de paseo en las horas centrales del día, entre las once de la mañana y las cuatro de la tarde, ya que son las horas de máxima insolación.

Por último, recuerdan que mantener a los bebés hidratados es fundamental para evitar golpes de calor. Ahora en estos meses de verano, el pequeño debe beber tanto líquido como él preside.

Desde el Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza recomiendan que esta hidratación siempre sea con agua preferentemente, evitando zumos o bebidas procesadas que puedan contener altos niveles de azúcares.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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