VIH: cómo se puede transmitir y cómo detectarlo desde farmacia

VIH

El preservativo es una de las técnicas más eficaces para evitar la transmisión del VIH.

Con una muestra de sangre o saliva el paciente podrá saber si está contagiado por VIH o no

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

“El fallo positivo anunció que el virus que navega en el amor avanza soltando velas, aplastando las defensas por tus venas…” Así empezaba Mecano uno de sus éxitos en 1991, cuando el VIH estaba a la orden del día y el mismo año que fallecía Freddie Mercury a causa de esta infección. Aunque han pasado ya 30 décadas, no hay que olvidarse de esta enfermedad. Por ello, las farmacias tienen su protocolo de actuación al respecto y pruebas de detección de VIH disponibles para cualquier persona, ya que no se necesita receta médica.

“En España, un elevado número de personas que presentan infección por VIH desconoce que están infectadas”, explican desde el Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof). “El diagnóstico tardío de la infección es uno de los principales obstáculos de la respuesta a esta epidemia, ya que aumenta la morbimortalidad asociada, disminuye la respuesta al tratamiento e incrementa la tasa de transmisión y el coste de la asistencia sanitaria”, añaden.

Sobre todo, es importante subrayar que no es lo mismo que una persona esté infectada con el VIH a que lo esté de SIDA. “Este último estadio se define por hallazgos y rasgos clínicos asociados no solo a la presencia del virus”, concretan los especialistas.

¿Cómo se puede transmitir el VIH?

Hay tres formas de transmitir el VIH de una persona a otra:

  • Mediante relaciones sexuales con penetración vaginal, anal u oral sin preservativo.
  • Compartiendo un objeto punzante sin esterilizar que haya estado en contacto con sangre infectada: jeringas, agujas, instrumentos para la realización de acupuntura, tatuajes, piercings, etc.
  • De una mujer con VIH sin tratamiento a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Es decir, el contagio no se produce por aire o agua, besos, abrazos, tocamientos, saliva, lágrimas o picaduras de insectos.

Por lo tanto, los farmacéuticos recomiendan hacer una prueba de VIH en cualquiera de estos casos mencionados y también si se ha padecido alguna infección de transmisión sexual, tuberculosis o hepatitis o si se tiene pareja estable y se quiere dejar de usar el preservativo con ella.

Prueba diagnóstico precoz del VIH

Según indican desde el Cgcof en la Guía de actuación farmacéutica en la dispensación de productos sanitarios para autodiagnóstico del VIH, las pruebas rápidas se basan en técnicas de enzimoinmunoanálisis que son de lectura rápida y subjetiva.

“Un resultado negativo nos da elevada confianza sobre el resultado, mientras que un resultado positivo obliga a realizar una prueba de confirmación en un laboratorio clínico, para asegurar la presencia de la infección y poder realizar así el diagnóstico definitivo”, especifican.

¿Quién debe hacerse esta prueba? Cualquier persona que crea que está en riesgo de haber adquirido una infección por el VIH. El diagnóstico precoz permite tomar las medidas de prevención necesarias en las relaciones sexuales y acceder a un tratamiento altamente efectivo.

Esta prueba de detección de VIH es muy sencilla. Tan solo se necesita una muestra de sangre o saliva para obtener el resultado del test. En 30 minutos se tendrá un resultado negativo o positivo sin necesidad de enviar la prueba a ningún laboratorio. Si es negativo y se cree que puede haber infección por haber estado en una situación de riesgo, se recomienda repetir la prueba a los tres meses.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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