¿Cómo aplicar un colirio? Consejos para no equivocarte

Colirio

Se recomienda cerrar el ojo tras aplicar el colirio, así expulsa el líquido que sobra.

Si se aplican dos colirios diferentes, hay que esperar entre 5 y 10 minutos para una mejor absorción

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

¿Quién no ha tenido que utilizar alguna vez un colirio? Estas soluciones líquidas que se dispensan en farmacias pueden ser medicamentos -con actividad antiinfecciosa o inflamatoria– para resolver patologías oculares leves, tratamientos de enfermedades como el glaucoma o lágrimas artificiales con función lubricante. Los farmacéuticos explican a Apoteka cómo aplicar estos colirios o gotas oftálmicas.

Pasos para aplicar un colirio

Desde el Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof) señalan que lo primero que hay que hacer antes de manipular este tipo de medicamentos es lavarse las manos. Una vez que hemos disminuido las posibilidades de contaminar el ojo, procedemos a administrar el colirio (algunos tienen que ser agitados antes de usarlos) siguiendo estos pasos:

  1. Bajar el párpado inferior
  2. Depositar las gotas en la cavidad que se forma
  3. Inclinar la cabeza hacia atrás y hacia el lado del ojo donde se administran las gotas
  4. La punta del aplicador no debe estar en contacto con la superficie del ojo
  5. Tras aplicar el número de gotas prescritas, hay que parpadear un par de veces para que se extiendan las gotas por la superficie
  6. Por último, es necesario cerrar los ojos durante unos minutos para que si hay exceso de líquido se derrame y se expulse

“Si se necesitase aplicar un segundo colirio, es mejor esperar unos minutos para que se pueda absorber correctamente el primero”, apuntan los especialistas del Cgcof. En concreto, apuntan que debe haber un intervalo de entre 5 a 10 minutos antes de la administración del segundo colirio para “evitar que la última gota arrastre a la primera”. En el caso de aplicar más de una gota del mismo colirio, hay que esperar entre 1 y 2 minutos para echar la siguiente gota.

De hecho, también indican que durante los siguientes minutos puede aparecer visión borrosa. Por ello, aconsejan evitar hacer actividades que requieran de agudeza visual.

Conservación del colirio

Por otro lado, Rosa Mª Morillo, farmacéutica del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ), subraya la importancia de conservar el colirio en las mejores condiciones posibles. De forma más específica, la experta cita las siguientes claves:

  • Mantener el envase bien cerrado en un lugar fresco y seco
  • Desecharse a las cuatro semanas de estar abierto o al finalizar el tratamiento si es más breve la duración
  • No compartir colirios, esta solución es de uso personal

Además, Morillo señala que no hay que automedicarse ni sobrepasar la dosis recomendada. “El volumen de una gota de colirio es de 25 a 50 microlitros y la capacidad del saco ocular es de 10 microlitros por tanto, con una gota es suficiente, y el resto añadido puede provocar efectos adversos por sobredosificación”, afirma la farmacéutica.

Asimismo, hay que tener precaución si se utilizan lentes de contacto (lentillas) porque algunos colirios no son compatibles con el uso de estas lentes. Lo mejor es preguntar al farmacéutico de confianza y leer el prospecto antes de abrir el producto.

En las boticas pueden encontrarse muchos colirios que no requieren de receta médica para tratar problemas oculares como el glaucoma, ojo seco, conjuntivitis, irritación ocular, ojo rojo, fatiga ocular, etc.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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