Dolor de garganta persistente: ¿Qué lo está causando?

dolor de garganta persistente

El dolor de garganta persistente puede estar causado por un virus o una bacteria.

Para descartar que se trate de un tumor, hay que analizar el origen del dolor de garganta persistente

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

Si eres de los que cada dos por tres está malo de la garganta, este artículo te interesa. El dolor de garganta persistente no es inusual, los expertos nos explican a qué puede deberse y cómo poner remedio.

"El dolor de garganta es el dolor en la parte posterior de la faringe. Puede ser intenso y, por lo general, empeora al tragar", explica el médico Marvin Fried en su artículo 'Dolor de garganta'. "A veces estas molestias también se sienten en el oído (los nervios de la parte posterior de la garganta pasan muy cerca de los nervios del oído)", añade.

Causas del dolor de garganta persistente

El especialista apunta varias causas del dolor de garganta persistente. Concretamente, menciona las siguientes:

  • Faringoamigdalitis: es la infección de las amígdalas y la garganta (faringe). De hecho, los médicos suelen usar el término 'amigdalitis' cuando son las primeras las que están más inflamadas o 'faringitis' si la persona carece de ellas. Esta patología suele estar causado por un virus relacionado con el resfriado común.
  • Otros orígenes menos comunes de infecciones víricas son: la mononucleosis, el VIH o la candidiasis oral.
  • Por otro lado, la gonorrea y la difteria son causas bacterianas que provocan dolor de garganta persistente en países con bajas tasas de vacunación.
  • Abscesos: se trata de acumulaciones de pus que se encuentran debajo o cerca de las amígdalas. La infección por estreptococos es la más conocida.
  • Tumores
  • Infección de la epiglotis (epiglotitis): tal y como indica Fried, la epiglotis es una pequeña lengüeta de tejido que cierra la entrada a la laringe y a la tráquea durante la deglución. Su infección produce intenso dolor e inflamación.

"La irritación de la garganta y el dolor de garganta leve también pueden tener su origen en sequedad, irritantes, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y tensión vocal (como cuando se grita)", apunta Fried.

No obstante, el experto subraya las dificultades existentes a la hora de distinguir, por ejemplo, entre una faringoamigdalitis estreptocócica o un dolor de garganta causado por un virus. "Ambos cuadros pueden causar una garganta muy enrojecida con manchas blancas. Por lo tanto, a menos que la persona afectada tenga claramente un simple resfriado, se suelen hacer pruebas para diagnosticar la faringoamigdalitis estreptocócica", resalta. Por lo tanto, deberán hacerse dos pruebas diferentes: la detección rápida del antígeno estreptocócico y el cultivo de muestras de la garganta.

Síntomas del dolor de garganta persistente

El profesional enumera varios signos de alarma que tienen que tener en cuenta aquellos pacientes con dolor de garganta persistente.

  • Sonido chirriante al inspirar
  • Dificultades respiratorias según la posición
  • Babeo
  • Pérdida de voz
  • Protuberancia visible en la parte posterior de la garganta

Tratamiento del dolor de garganta persistente

En cuanto al tratamiento de esta patología, será uno u otro en función del origen de la misma:

  • Antibióticos para faringoamigdalitis estreptocócica u otras infecciones bacterianas.
  • Ibuprofeno para aliviar el dolor de garganta y que el paciente pueda comer y beber.
  • Paracetamol si el paciente tiene fiebre.
  • Hacer gárgaras de agua caliente con sal y utilizar aerosoles o medicamentos para la garganta pueden ayudar de forma temporal a aliviar el dolor.
  • Por último, dar a los niños sopa es un buen método para mantenerles bien hidratados y nutridos cuando la deglución es dolorosa y antes de que recuperen el apetito.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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