Los efectos del insomnio sobre la salud y las formas de tratarlo

Claves sobre el insomnio

El insomnio deteriora gravemente la calidad de vida de las personas que lo padecen.

Entre un 10 y un 15 por ciento de la población adulta padece insomnio crónico

Sonia Navarro
Se lee en 5 minutos

El insomnio se ha convertido en una de las patologías que más pacientes lleva a las consultadas de Atención Primaria. Esta deficiencia en el sueño y en el descanso se ha visto acrecentada en el último año a causa de la crisis sanitaria derivada de la pandemia del Covid-19. Los problemas de ansiedad y el nerviosismo provocados por la actual situación han hecho que la calidad del sueño disminuya entre la población española.

Para definir exactamente qué es el insomnio, la Sociedad Española del Sueño (SES) explica que es un “trastorno que incapacita a iniciar o mantener el sueño y que provoca la ausencia de lo que es conocido como sueño reparador”. La necesidad del organismo de descansar durante unas horas hace que las personas que padecen insomnio se muestren cansadas, alteradas y faltas de energía durante el día.

Según estimaciones de la SES, entre un 10 y un 15 por ciento de la población adulta padece insomnio crónico, mientras que un 25 a 25 por ciento sufre insomnio ocasional o transitorio debido a situaciones estresantes.

El sueño varía según la edad y el sexo. Las mujeres y los mayores son más propensos a padecer insomnio. Y es que como explican desde la Sociedad Española del Sueño, “las mujeres de edad adulta, a pesar de tener una menor latencia de inicio de sueño, una mejor eficiencia, una menor tendencia a la siesta y un mayor porcentaje de sueño profundo, tienen un sueño de peor calidad y un mayor riesgo de insomnio que los varones”.

En cuanto a los mayores, su calidad de sueño va empeorando porque la fase REM -uno de los ciclos del sueño- ocupa solo el 20 por ciento del sueño total, mientras que si lo comparamos con un recién nacido esta fase se sitúa en el 50 por ciento del tiempo total del sueño.

Diferentes tipos de insomnio

El insomnio se puede dividir en distintas categorías según su naturaleza y duración. Las causas que provocan esta ausencia y deficiencia de sueño son importantes, ya que en ellas puede estar la clave para poder resolver este trastorno. Estos son los siguientes:

Insomnio temporal o a corto plazo. Este tipo de insomnio suele durar unos días o semanas. Puede estar causado por situaciones de estrés o ansiedad (insomnio primario) que se vivan en ese momento, o puede deberse a alguna patología que afecte a la calidad del sueño (insomnio secundario) e impida conciliarlo.

Insomnio crónico o a largo plazo. Cuando el insomnio dura más de un mes, puede que este se haya cronificado en el paciente. Tanto si es primario como secundario, deberá recurrir a ayuda especializada para tratar el problema.

Efectos del insomnio sobre la salud

El insomnio puede generar distintos problemas en la salud de las personas que lo padecen. Desde falta de atención e irritabilidad en el día a día a problemas cardiacos y diabetes. Un estudio realizado por el Centro Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño del Reino Unido durante cinco años demostró que los adultos que tienen patrones de sueño irregulares “tienen casi el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares que aquellos con patrones de sueño más regulares”.

Los investigadores señalaron que mantener una buena calidad de sueño puede “ayudar a prevenir enfermedades cardíacas al igual que la actividad física, una dieta saludable y otras formas de estilo de vida saludables”.

“La investigación ha relacionado los horarios de sueño irregulares con una serie de anomalías en la función corporal que causan enfermedades, incluidos cambios en el azúcar en sangre y la inflamación”, explicó Michael Twery, director del Centro Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño.

En esta investigación, los expertos afirmaron que aún no están claros los mecanismos biológicos exactos detrás de la irregularidad del sueño y su vínculo con las enfermedades cardiovasculares, pero “sospechan que existen múltiples factores, incluidas alteraciones dañinas en el ritmo circadiano del cuerpo, el reloj interno de 24 horas que controla el ciclo de sueño-vigilia”.

Formas de tratar el insomnio

Existen diferentes vías para tratar los problemas de insomnio a corto plazo, teniendo en cuenta que siempre se deberá recurrir a ayuda profesional cuando estos se cronifiquen o se hagan persistentes a lo largo del tiempo. Desde el National Institutes of Health de Estados Unidos proponen esta serie de consejos para tratar el insomnio.

  • Evitar sustancias estimulantes antes de ir a dormir. Prescindir de cafeína, nicotina y alcohol, aunque este último puede ‘ayudar’ a conciliar el sueño, este siempre será más ligero y de peor calidad.
  • Preparar la habitación y evitar interacciones con dispositivos móviles. Es importante crear un espacio agradable donde las condiciones de luz y ruido acompañen al sueño. Además, se debe dejar a un lado el uso de móviles o televisores por la luz azul que emiten, ya que suprime la liberación de la melatonina, hormona clave para conciliar el sueño.
  • Mantener un mismo horario de sueño que evite tener que recuperar “horas de sueño” los fines de semana.
  • Hacer ejercicio al menos cinco o seis horas antes de acostarse. La práctica de deporte antes de irse a la cama puede hacer que sea mucho más difícil conciliar el sueño.
  • Evitar las largas siestas por la tarde y cenar horas antes de ir a la cama. Las cenas tardías hacen que la digestión puede coincidir con el momento de conciliar el sueño, algo que puede resultar un problema.
  • Controlar el estrés y la ansiedad. El bullicio del día a día puede convertirse en un problema para dormir. Por ese motivo, hay que relajarse con técnicas como la meditación o el yoga.
  • No automedicarse. Ante cualquier duda, no recurrir a la automedicación, sino consultar con el médico. Este será el que pueda indicar el mejor tratamiento que pueda hacer frente a estos problemas de sueño.

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