Pasta de dientes sin flúor o con flúor: ¿Cuál es mejor?

pasta de dientes sin flúor

La pasta de dientes con flúor mantiene el esmalte original de los dientes.

La pasta de dientes con flúor tiene propiedades antibacterianas y evita la formación de caries

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

Elegir una pasta de dientes adecuada puede ser determinante para gozar de buena salud bucal. Por ello, esta compra no debe hacerse a la ligera. En este artículo, los expertos resuelven nuestras dudas sobre optar por pasta de dientes sin flúor o con él.

"El flúor un elemento halógeno que se encuentra en la naturaleza. Su valor radica en su efectividad para prevenir las caries, su evidencia en la reducción del 60-70 por ciento de caries y de su gravedad", explican desde el Colegio de Higienistas de Madrid.

Existen pastas de dientes con flúor y también sin él, la elección depende principalmente de las preferencias del paciente. Los farmacéuticos también pueden ayudar a tomar una decisión.

Beneficios de la pasta de dientes con flúor

Los higienistas apuntan varias ventajas de usar dentífricos con flúor:

  • Inhibe la desmineralización: gracias al flúor en la saliva, se forma un compuesto más estable, permanente y resistente al ataque del ácido.
  • Impide la actividad bacteriana: esta sustancia interfiere en la formación de la placa bacteriana, es uno de sus grandes beneficios. "También disminuye la entrada de hidratos de carbono en las bacterias, bajando la formación de ácidos", apuntan los expertos.
  • Por último, favorece la remineralización de los dientes: logra que la captación de calcio y fósforo que se encuentra en la saliva sea mayor y el esmalte luzca mejor.

En cuanto a sus desventajas, los expertos afirman que pueden provocar intoxicaciones si se supera la dosis aconsejada.

¿Cómo elegir la pasta de dientes con flúor?

En cuanto al uso de los dentífricos con flúor, desde la Academia Americana de Odontología Pediátrica recomiendan:

  • Pasta de dientes con 500 partes por millón (ppm) de flúor y del tamaño de un guisante para niños de entre seis meses y dos años, dos veces al día.
  • Cuando se superan los dos años y hasta los 6, la dosis de flúor sube a entre 1.000 y 1.450 ppm, también con el tamaño de un guisante y un par de veces al día.
  • Por último, los mayores de seis años pueden utilizar pasta de dientes con 1.450 ppm de flúor, dos veces al día y una cantidad de entre uno y dos centímetros.

"Existen pastas de 2.500 ppm y 5.000 ppm reservadas para pacientes con alto riesgo de caries. Para saber la adecuada concentración y cantidad de dentífrico a usar es necesario individualizar el riesgo de caries del paciente”, señalan los expertos.

Consejos de los dentistas

Desde el Consejo General de Dentistas señalan la importancia de no sustituir el flúor por otros productos como el bicarbonato o la arcilla blanca. "No solamente no tienen ningún beneficio para la salud bucodental, sino que, además, pueden provocar importantes abrasiones en el esmalte de los dientes debido al desgaste que provocan, generando una sensibilidad dentaria muy considerable", afirman.

De hecho, el bicarbonato indican que puede "originar quemaduras en la mucosa y teñir los dientes de un color amarillento con el paso del tiempo".

Por lo tanto, los consejos de los dentistas son principalmente dos:

  • Cepillar los dientes, al menos, dos veces al día, con una pasta dentífrica fluorada durante dos minutos.
  • El uso de irrigadores o colutorios nunca sustituye a una adecuada técnica de cepillado, pero pueden complementarla si así lo indica el dentista.

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