Varices reticulares: ¿Qué deberías saber?

varices reticulares

Hacer bicicleta o nadar reduce el riesgo de aparición de varices reticulares.

Las varices reticulares suelen aparecer en la cara externa de muslo, la pierna o la rodilla

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

La mitad de la población mayor de 50 años tiene varices. De hecho, la edad es uno de los factores que favorece la aparición de esta patología dentro de la cual hay diferentes clases. Hoy conocemos qué son las varices reticulares y sus características.

"Las varices reticulares son dilataciones de las venas de pequeño calibre. Generalmente, se encuentran en la cara externa de muslo, pierna o rodilla", explica Leire Azcona, farmacéutica especializada en Dermofarmacia, en su artículo 'Insuficiencia venosa. Prevención y tratamiento'.

En este sentido, la experta señala que en la insuficiencia venosa (que es la que provoca las varices), el retorno venoso tiene dificultades, de manera que "las venas no envían la sangre de forma eficiente desde las extremidades inferiores al corazón".

"Por tanto, parte de la sangre de retorno caerá al tramo inferior produciendo una dilatación en las venas superficiales por hiperpresión, que es lo que comúnmente conocemos con el nombre de varices", concreta la farmacéutica.

Causas de las varices reticulares

Entre las causas de las varices reticulares y el resto de tipologías, los expertos señalan que hay factores de riesgo que contribuyen a su aparición como:

  • La edad. Las venas no realizan de forma eficiente el retorno venoso con el paso del tiempo. Así que se aconseja tomar medidas preventivas aunque el paciente no tenga síntomas.
  • Las mujeres están más predispuestas a sufrir varices. "Los estudios demuestran que es hasta cinco veces más frecuente en mujeres. La afección se agrava cuando la mujer está embarazada o toma anticonceptivos orales", subraya Azcona.
  • La estatura. Las personas más altas pueden sufrir insuficiencia venosa porque las venas tienen que realizar un mayor esfuerzo contra la gravedad para llegar desde las extremidades inferiores al corazón.
  • Antecedentes genéticos. Será determinante si algún familiar tiene ya este problema.

En cuanto a sintomatología, las varices reticulares no suelen causar dolor ni molestias en el paciente.

Tratamiento de las varices reticulares

El tratamiento de las varices reticulares tiene diferentes focos, centrados en reducir síntomas y prevenir la aparición de los mismos, tal y como apunta la farmacéutica:

  • Hacer actividad física para mejorar la circulación sanguínea en general. Para las personas que tienen varices se recomienda andar entre 1 y 2 horas diarias. Asimismo, deportes como la natación y el ciclismo son muy recomendados porque activan la musculatura de los gemelos y la flexión de los tobillos.
  • Usar compresión elástica para incrementar la presión y disminuir el diámetro de las venas. La experta señala que esto favorece el retorno venoso y retrasa su evolución.
  • Utilizar compresión inelástica: en este caso las medias realizan su función en la presión ejercida durante el ejercicio y no como en las anteriores en la relajación.
  • Evitar la exposición directa al sol ya que produce una vasodilatación que puede agravar la insuficiencia venosa y favorecer la aparición de varicosidades y microvarices como las varices reticulares.
  • Bañarse con agua tibia y evitar los baños de agua muy caliente. Al finalizar la ducha, se recomienda aplicar agua fría desde los tobillos hasta las inglés como método para favorecer la circulación sanguínea.
  • Por último, evitar el sobrepeso y la obesidad y no usar ropa ceñida.

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