¿Cuáles son los mejores métodos anticonceptivos en lactancia?

Lactancia anticonceptivos

Hay métodos anticonceptivos que no son adecuados durante la lactancia.

Antes de un nuevo embarazo, es recomendable que la mujer esté completamente recuperada del parto

Sara Cabrero
Se lee en 3 minutos

La lactancia es otra etapa donde la mujer experimenta cambios en su cuerpo. Un período en el que la madre se está recuperando del parto y, por ello, puede plantearse métodos anticonceptivos para prevenir un embarazo no deseado. Sin embargo, como no todos son adecuados, hay que buscar el que mejor se adapte a las nuevas circunstancias.

Aunque la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) asegura que las relaciones sexuales pueden retomarse en cualquier momento -una vez la mujer ya no tenga dolores-, no es recomendable otro embarazo si todavía el organismo no se ha recuperado completamente. “El organismo materno, que ha sufrido profundos cambios durante el embarazo y el parto, debe recuperar su estado previo”, advierten.

De este modo, reconocen la “necesidad patente” de encontrar un método anticonceptivo seguro y eficaz, pero recuerdan que “las condiciones especiales de este momento como es la lactancia, hacen que exista cierta limitación para el uso de algunos de ellos”.

Métodos anticonceptivos en la lactancia

  • Leche materna exclusiva. La SEGO señala que la lactancia constituye un método anticonceptivo natural. Así, afirma que las mujeres que alimentan a sus hijos exclusivamente con leche materna tienen un período de infertilidad más amplio. Durante la succión se produce una mayor secreción de la hormona prolactina, que suprime la ovulación. Cuanto mayor es la frecuencia de la succión, mayor es la inhibición de la ovulación. No obstante, advierten de que una vez haya retornado la menstruación (normalmente a los seis meses del parto), la lactancia ya no funciona como anticonceptivo. Por ello, indican que es un método anticonceptivo “temporal y poco efectivo” y, en consecuencia, no puede ser el único que se emplee para prevenir el embarazo. “Se necesita de otra forma complementaria de anticoncepción”, apuntan.
  • Preservativo. Los mismos especialistas informan de que el preservativo es el más recomendado en el puerperio (40 primeros días tras el parto), ya que es cómodo y no presenta riego alguno. Puede llevar espermicida o no y, de hecho, es el método más usado en esta etapa.
  • Anticonceptivos hormonales con gestágenos. Tanto la píldora como los implantes no afectan a la lactancia, no alteran la calidad ni la cantidad de la leche materna y no se han observado efectos adversos para los lactantes.
  • Anticonceptivos hormonales con estrógenos. Según Quirónsalud, solo se aconseja a partir de las seis semanas, ya que existe riesgo de exposición a los esteroides para el lactante.
  • Anticonceptivos hormonales combinados. Ya sean parches o de administración oral o vaginal, no se recomienda su uso antes de los seis meses, pues aumentan el riesgo de trombosis durante las primeras semanas del postparto y pueden disminuir la cantidad de leche materna.
  • Píldora del día después. Se trata de un método de emergencia que, como explica Quirónsalud, es seguro durante la lactancia.

Los anticonceptivos hormonales en las madres no lactantes siguen las mismas indicaciones y contraindicaciones que fuera del puerperio. La elección de la vía, dependerá de las preferencias de la mujer.

  • DIU. No interfieren en la lactancia, pero su problemática reside en el momento de introducción. Puede colocarse de forma segura dentro de las primeras 24 horas tras el alumbramiento, o bien pasadas seis semanas, siempre y cuando no haya sospecha de infección puerperal. También puede utilizarse en pacientes con cesárea cuando haya finalizado el puerperio por el riesgo de perforación a través de la cicatriz uterina.
  • Esponjas o capuchones cervicales. Se recomiendan cuando hayan transcurrido seis semanas desde el parto, momento en el cual los órganos pélvicos y la vagina habrán recuperado el estado previo a la gestación. Antes, la posibilidad de infección es mayor.
  • Ligadura de trompas. Es altamente eficaz pero irreversible. Se puede llevar a cabo en el puerperio inmediato si el parto ha sido por cesárea. En caso contrario, se prefiere demorar la intervención al menos seis semanas.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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