¿Para qué sirve el lorazepam?

lorazepam para qué sirve

Principalmente, el lorazepam se usa para el insomnio y la ansiedad.

Los expertos apuntan que la dosis de lorazepam debe estar controlada para no crear dependencia

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

Algunos nombres de medicamentos son muy conocidos entre la población, pero en muchas ocasiones no sabemos exactamente para qué están indicados. En este artículo, los farmacéuticos nos explican para qué sirve el lorazepam. No obstante, es un medicamento que debe ser recetado por el médico y no hay que tomarlo nunca sin supervisión profesional, ya que su consumo puede crear dependencia.

“El lorazepam es un medicamento ansiolítico del grupo de las llamadas benzodiacepinas. Es uno de los diez medicamentos más utilizados en nuestro país”, indica Iván Espada, farmacéutico del Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof). Su acción terapéutica es de tranquilizante menor, pero no por ello los pacientes se pueden automedicar con él.

¿Cuándo usar lorazepam?

Hay dos indicaciones principales para este medicamento. Así que la respuesta a la pregunta de para qué sirve el lorazepam es doble.

  • Por un lado, se toma en el tratamiento a corto plazo del insomnio.
  • Por otro lado, también para situaciones de ansiedad, asociadas tanto a algunos trastornos emocionales como a la depresión.

Los especialistas señalan que es importante que el fármaco se tome “en situaciones graves que afecten de forma significativa a la calidad de vida del paciente“. En general, se administra para controlar la tensión, la angustia y otras alteraciones funcionales del Sistema Nervioso Autónomo (SNA).

En caso de duda, lo mejor es preguntar al farmacéutico y leer el prospecto del medicamento.

¿Qué dosis de lorazepam tomar?

La dosis de lorazepam también debe estar controlada. Espada hace estas recomendaciones:

  • Para el tratamiento del insomnio, la dosis recomendada es de 1 a 4 miligramos (mg)/diarios que se tienen que tomar inmediatamente antes de acostarse. La duración máxima del tratamiento no debería superar las 4 semanas.
  • En caso de ansiedad, las dosis diarias están entre 0,5 y 10 mg divididos en varias tomas a lo largo del día. Se debe administrar siempre la dosis mínima que permita que controle los síntomas y el tratamiento. Es aconsejable que la duración no sea mayor de 8 a 12 semanas.

Espada apunta que el lorazepam suele ser bien tolerado, aunque sí que existe riesgo de que cree dependencia, ya que ocurre con muchos fármacos del grupo de las benzodiacepinas.

“Para evitar la dependencia es importante no superar las duraciones máximas del tratamiento y cuando vayamos a suspender el lorazepam debemos acudir al médico para que indique cómo hay que reducir las dosis”, afirma el farmacéutico.

Hay que tener en cuenta que un abandono brusco del tratamiento podría hacer que reaparezcan los síntomas por los cuales se empezó a tomar el fármaco y con una intensidad mayor por un efecto rebote.

Efectos secundarios del lorazepam

En cuanto a los efectos secundarios que pueden aparecer con la toma de lorazepam, los expertos señalan que puede presentarse una mayor somnolencia si combinamos el fármaco con alcohol. Por lo tanto, no es recomendable beber alcohol y, además, hay que evitar conducir o realizar actividades que requieran atención.

Otros efectos que pueden aparecer son ataxia (falta de coordinación) o confusión (sobre todo en personas mayores). En menor medida puede provocar cefaleas, erupciones cutáneas, náuseas y vértigo.

No está indicado para embarazadas, ni para menores de 18 años.

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