Pautas para controlar la hipertensión arterial desde la farmacia

Hipertensión

En las farmacias puede tomarse la tensión cualquier persona cuando lo necesite.

Limitar el consumo de sal y lograr el peso saludable son algunos consejos útiles para controlar la hipertensión

Andrea Pérez
Se lee en 3 minutos

Seguro que en alguna ocasión has acudido a la farmacia y había alguien a quien le estaban tomando la tensión. Esta medición no debe reducirse únicamente a las personas de edad más avanzada, sino que todo el mundo debería controlar los valores de presión arterial para evitar que evolucionen hacia enfermedades más graves. El papel de la farmacia en este sentido es esencial, tanto para su control y prevención de complicaciones como para cumplir con los tratamientos. En este artículo hablamos de qué es la hipertensión y qué se puede hacer para mantenerla a raya.

¿Qué es la hipertensión?

“La hipertensión arterial supone la existencia de unos valores de la presión o tensión arterial, por encima de unas determinadas cifras, consideradas de referencia”, explican desde el Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof). “La tensión arterial se produce como consecuencia de la presión que realiza la sangre sobre las paredes de las arterias”, añaden.

Los expertos indican que la presión arterial puede cambiar a lo largo del día varias veces, por lo tanto, es mejor intentar medirla siempre en las mismas condiciones y en repetidas ocasiones. De hecho, se aconseja que el paciente esté sentado y emocionalmente tranquilo.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

En el caso de la hipertensión, no presenta unos síntomas detectables y muchas personas que la padecen lo desconocen. A veces el diagnóstico llega tras la manifestación de los efectos negativos en órganos vitales. No obstante, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan algunos síntomas comunes como:

  • Cefaleas matutinas
  • Hemorragias nasales
  • Ritmo cardiaco irregular
  • Alteraciones visuales
  • Acúfenos (zumbidos en los oídos)
  • En los casos más graves: cansancio, náuseas, vómitos, confusión, ansiedad, dolor torácico y temblores musculares.

“Una presión arterial elevada aumenta la carga de trabajo del corazón y los vasos sanguíneos. Si este exceso de trabajo dura un largo período de tiempo, puede dañar los vasos sanguíneos del corazón, cerebro, riñones, y otros órganos llegando a ocasionar accidentes cerebrovasculares, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca o insuficiencia renal”, indican los especialistas del Cgcof.

Consejos para controlar la hipertensión

Según apuntan los farmacéuticos, hay dos niveles desde los que abordar la hipertensión. El primero sería optando por hábitos saludables e introduciéndolos en la vida del paciente; y en segundo lugar, el tratamiento farmacológico (recetado por el médico).

En cuanto a los consejos para controlar la tensión arterial, los expertos del Cgcof citan los siguientes:

  • Ajustar el peso del paciente, ya que entre un 5 y un 10 por ciento de los pacientes con hipertensión tienen sobrepeso.
  • Moderar el consumo de sal porque su contenido en la dieta supone un factor de riesgo. Además, hay que evitar los alimentos precocinados con mucha sal.
  • Eliminar el consumo de grasas saturadas y de alimentos hipercalóricos puesto que hacen que se acumule la grasa y se incremente la presión arterial.
  • Dejar de fumar. Este hábito no es solo malo para la salud, sino que además puede reducir la efectividad del tratamiento antihipertensivo.
  • No beber alcohol
  • Realizar ejercicio de forma moderada, por ejemplo andar todos los días una hora. Esta actividad reducirás las presiones arteriales y otros factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, el colesterol o la diabetes.

En definitiva, acude a tu farmacia más cercana, tómate la tensión y controla que tus niveles de presión arterial no son peligrosos para tu salud.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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