¿Por qué crujen los huesos? Estas son las causas más comunes

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Crujirse los dedos puede provocar artritis a largo plazo.

En la farmacia se pueden encontrar productos para evitar el dolor de huesos y articulaciones

Cristina Paredes
Se lee en 3 minutos

Seguro que alguna vez te has levantado de la cama o has hecho algún movimiento y crac, te han crujido los huesos. ¿Sabías que esto es muy común? La mayoría de las veces esos ruidos fisiológicos son corrientes y algunas personas son más propensas a padecerlos que otras, sin ningún motivo aparente. Los crujidos o la cavitación de las articulaciones son sonidos que el cuerpo produce por el líquido sinovial. Este líquido “se encarga de lubricar las articulaciones y cuando se libera en forma de gas provoca pequeñas burbujas que explotan y suenan como chasquido agudo”, según la Sociedad Española de Reumatología (SER).

El líquido sinovial es el engranaje que necesitan nuestras articulaciones para funcionar con fluidez. Los chasquidos suelen producirse cuando el cuerpo lleva mucho tiempo sin realizar ningún tipo de ejercicio físico.

¿Por qué crujen los huesos?

Los chasquidos son ruidos difusos y mantenidos que suelen percibirse cuando se realizan movimientos de apertura, cierre o ambos. En algunas ocasiones estos ruidos se asocian con la artritis pero, por lo general, “son ruidos fisiológicos normales y las personas que los padecen no tienen porqué estar sufriendo algún daño interno”, señala la SER.

Los expertos señalan varios motivos por los que crujen los huesos o las articulaciones.

  • Falta de ejercicio físico. El deporte hace que las articulaciones lubriquen más, “lo que es beneficioso y disminuye la frecuencia de los chasquidos”, afirma la SER.
  • Periodos de reposo prolongado. Las articulaciones se sobrecargan y se someten a más presión.
  • Flexibilidad articular. Una persona más laxa puede alcanzar una rotación lumbar máxima y generar ese chasquido. Por el contrario, le será más difícil generar el ruido articular a alguien más rígido.
  • Depende de la persona. No todas las personas son propensas a estos crujidos, suelen estar relacionados con la constitución corporal.

Cuando los crujidos de los huesos van acompañados de dolores es señal de alerta de que algo va mal. En el caso de padecer dolencias asociadas al movimiento, rigidez, inestabilidad e incluso sensación de bloqueo, es aconsejable acudir al médico porque puede ser síntomas de “artrosis”, señala la SER.

¿Por qué no es bueno crujirse los dedos?

Seguro que alguna vez te has crujido los dedos y te ha producido una satisfacción de liberación. Esta costumbre, bastante frecuente, puede causar problemas de articulaciones “casi seguro” a largo plazo, según apunta el  Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (Coficam).

A veces, crujir los huesos de los dedos nos hace sentirnos más ligeros, elásticos y sueltos, pero esto no siempre es beneficioso para la salud. Los expertos del Coficam explican que puede existir una relación entre crujirse las manos con la artritis, aunque todavía existe mucha controversia en este asunto.

“Si las personas se crujen los dedos de forma muy reiterada a lo largo de la vida pueden tener un proceso degenerativo que se llama artrosis”, advierte el Coficam.

Consejos para disminuir los chasquidos

Los expertos recomiendan una serie de consejos para minimizar la aparición de chasquidos:

  • Llevar una vida activa y sana.
  • Hacer estiramientos.
  • Hidratarse de forma continua.
  • Evitar posturas mantenidas durante mucho tiempo.
  • Hacer movimientos repetitivos suaves en las manos, para que no se produzcan los bloqueos.
  • Terapias de infiltración de ácido hialurónico, para aportar una dosis extra de lubricación de las articulaciones. No suele ser habitual recurrir a este tratamiento.

¿Qué productos hay en las farmacias?

En farmacia se pueden encontrar los siguientes productos, sin necesidad de receta médica, para evitar el dolor de huesos y articulaciones: complementos alimenticios a base de colágeno, vitamina C y D, magnesio y complementos vitamínicos con ácido hialurónico. También hay complementos alimenticios para proteger las articulaciones, combatir la inflamación y el estrés oxidado en procesos dolorosos, contribuir al funcionamiento de las articulaciones y a la formación de colágeno.

Además de los anteriores, también hay suplementos alimenticios para aliviar el dolor, sobres para recuperar y mantener los ligamentos y tendones saludables, cápsulas de omega 3 y aceite de salmón, complementos alimenticios ideales para deportistas y personas con edad avanzada, etc.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Apoteka está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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